Haz ejercicio. Sin lugar a dudas, la principal recomendación es hacer ejercicio aeróbico. Cualquiera que sea el deporte que elijas, tu cuerpo activará el sistema respiratorio y cada vez que realices una rutina estarás limpiando y fortaleciendo tus pulmones.


Aprender a respirar. Si ya realizas algún deporte sería buen momento de saber cómo puedes mejorar tu proceso de respiración. La yoga es la mejor actividad para llevar a cabo ejercicios que te permitan utilizar cada rincón de tus pulmones.


Dejar el cigarro. No está por demás recordar que fumar tiene serias consecuencias para los pulmones. Si quieres limpiar estos órganos siempre estarás a tiempo de hacer a un lado los cigarros y practicar un deporte.


Disminuye las grasas. Tienes que balancear tu alimentación y hacer a un lado, en la medida de los posible, las comidas con exceso de grasa. Para contrarrestar esto te recomendamos comer productos ricos en antioxidantes y nutrientes como son las frutas y verduras.


Realiza vapor aromático. Consiéntete y prepárate un valor aromático. Es muy fácil. Necesitas poner agua a hervir, añadir eucalipto o limón y colocar nuestra cabeza sobre el recipiente con agua para que la cara reciba todo el vapor. Los pulmones también se verán beneficiados.


Fuente: cocinaycomparte.com